Entiéndemetúamí no es una mera propuesta teatral, ni una obra dehumor clásico, ni una pantomima, ni desde luego un ejercicio de estilo. Es,sobre todo, un hecho llamado teatro, cáustico y necesario para romper un viejosiglo de pendencias.
Se divide en cinco cuerpos que, a través de la risa, convergen en uno,muy al estilo de los Cadáveres Exquisitos de las surrealistas, sólo que, en estaobra de teatro, el surrealismo ya ha silo superado por la realidad atroz de
nuestro tiempo.
La función los muestra con el paso de lo ligero, con la siempre difícilfacilidad, yendo a la carne, el nervio y los músculos de lo narrado, sostenido porel humor, pero por el humor inteligente, entiéndemetúami va más allá de lo que
pretende Eloy Arenas, lo que resulta magnífico. Sin quererlo, sin forzar lavoluntad del trabajo, que al cabo, como de costumbre cuando es bueno, cobravida e impone sus reglas, el autor nos regala el esqueleto humorístico de la
frontera, la del S.XX y el S.XXI. Alienta nuestras tripas con la risa, ubicándonosen el espejo de una época que nos aterra encarar.
Esa es la mayor virtud de la obra de teatro, también su punto de inflexión,y puede que su mirada oculta.
Eloy Arenas hace cosquillas y acecha la moral y el cerebro delespectador, renueva el humor con una puesta que gana, lo voltea, lo recicla, lositúa en la frontera invisible de nuestras querencias. El autor, en la obra deteatro, desde un humor inteligente, desde cierta heterodoxia, en un encaje debolillos, del mismo modo, fijando la escritura dramática, bebe de las fuentes delhumor negro tan característico y tan nuestro.
Entregados el público y los intérpretes al cadáverexquisito, la risa destaca, se desborda, explota.
Daniel Múgica
Entregados el público y los intérpretes al cadáver
exquisito, la risa destaca, se desborda, explota.
LaObra:
La vida se apoya básicamente en tres piés: la reproducción, la nutrición yla relación. Nos nutrimos con gusto, nos reproducimos con placer, pero nosrelacionamos con fricción. Los prejuicios, el egoísmo y los nacionalismos
interiores, nos impiden ver una realidad objetiva y no hacemos nada porentender a los demás. Pero no estoy seguro de que lo hagamos por maldad, másbien creo que lo hacemos por ignorancia; las ventajas de una relación solidariason infinitas. Vivimos conectados pero incomunicados en un mundo donde laúnica alternativa de relación es el pacto.
El Marido, triunfador social, no puede entender que el amante de su mujersea un vendedor de pañuelos en un semáforo, carente de atractivos sociales,físicos o económicos. El Marido la entiende desde lo práctico y el amante desdeuna perspectiva emocional.
Rom es un ordenador personal de origen humano. Un clon: crucegenético-cibernético, que además de cerebro tiene miles de pequeños ypotentes discos duros con unas propiedades inimaginables. Su usuario es
Chema Alonso, un analfabeto del siglo XXI (no sabe informática), que sólo puederelacionarse con él a través de la palabra. A Chema sólo le interesa el robot, peroRom quiere ser tratado como un ser humano.
El Hombre del Frac, un perdedor sin escrúpulos persigue sin tregua a ElDeudor, un perdedor con ética.
Lucia no puede soportar que Manolo, su marido, solo aprecie y valore lacultura masculina. Inconscientemente, se provoca un proceso de metamorfosisy acaba convirtiéndose en hombre, para llegar a ser todo lo que él respeta.
Mario y Pepe han tenido un accidente; uno se ha quedado temporalmenteciego y el otro, se ha fracturado los brazos y los tiene inmovilizados por uncomplejo aparato ortopédico. Se necesitan para sobrevivir, pero la subjetiva realidad de cada uno provoca situaciones torpes en las que el ego se impone albienestar.
La sátira, el cinismo y la ironía, se mezclan con la ternura y actúan comocargas de profundidad en un texto que usa del absurdo, y a veces delsurrealismo, para contar historias de hoy en clave de humor.
Solo quiero haceros cosquillas en el cerebro y oir vuestras risas.
Eloy Arenas
Solo quiero haceros cosquillas en el cerebro y oir vuestras risas.